Aproximadamente, el 70% de nuestro cuerpo y del planeta Tierra, es agua.
Dicen que el agua es el origen de la vida.
Los pueblos antiguos, nos hablan de un diluvio que acabó con otras
civilizaciones más antiguas y desconocidas.
El agua está presente en muchos ritos religiosos como, por ejemplo, el
bautismo o el agua bendita.
Se ha comprobado científicamente que el agua reacciona a los
pensamientos y palabras que emitimos. E aquí el sentido del agua bendita.
El agua bendita es agua que ha recibido pensamientos de amor por parte del
sacerdote. El agua puede cambiar su forma molecular sólo con dirigirle
palabras o pensamientos de amor. Existen pruebas científicas de ello.
Se busca agua en otros planetas, para saber si existe vida. El agua es vida.
Es importante beber grandes cantidades de agua. Generalmente, no
bebemos la suficiente y, entre otras cosas, nuestro cuerpo se deshidrata.
El agua, cuando se deja dentro de una pirámide, tiene un efecto excelente
para la salud, al igual que el agua diamantina o el ormus.
Si utilizamos un poco la lógica, una vez que sabemos que el agua reacciona
a nuestros pensamientos, podemos deducir que el agua de nuestro cuerpo y
del planeta, también reacciona a nuestros pensamientos. Pobre agua. Todo
lo que se está tragando… El agua tiene memoria. Y almacena aquello que
le transmitimos. Ya podemos imaginar la carga que llevamos encima
fijándonos un poco en aquello que pensamos, sentimos y decimos. Quizás
debamos ser un poco más cariñosos con el agua cuando la bebemos,
cuando nos bañamos, o cuando tomamos los alimentos que la contienen.
Hay quien dice que, simplemente llevando un buen hábito a la hora de
tomar agua, se pueden curar muchas enfermedades. También existe mucha
información sobre ello que podrán consultar.



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