Los niños índigo, los cristales o los niños super-psíquicos, son niños que
han estado naciendo durante las últimas décadas, aunque muy
especialmente en los últimos años. Ellos vienen con un ADN evolucionado.
Así como con una relación adecuada entre los hemisferios izquierdo y
derecho del cerebro, de manera que vienen con la parte derecha más
potenciada.
Características de estos niños:
- Son extremadamente sensibles.
- Tienen excesiva energía ( aunque no siempre se comportan de forma
inquieta).
- Son rebeldes ante la autoridad. No les gusta permanecer bajo las
imposiciones. No les gusta que les manden ni ser manipulados,
máxime si esta autoridad no viene respaldada por un equilibrio entre
los valores morales y éticos.
- Rechazan a las personas deshonestas y superficiales y que no sean
íntegras.
- La base de sus actos se sustenta en el Amor y la Compasión.
- Son muy intuitivos y psíquicos. Tienen “a flor de piel” capacidades
extrasensoriales como la telepatía, la clarividencia o la telekinesia.
Pueden ser sanadores y pueden percibir el estado de ánimo o de ser
de otras personas solamente con su presencia.
- Ven fácilmente el mundo astral, lo cual puede hacer que se
comuniquen con seres de otras dimensiones.
- Requieren de estabilidad emocional y equilibrio por parte de sus
padres. De otra forma se verán desestabilizados por todo aquello que
perciben de ellos.
- Suelen ser muy sensibles a los ruidos.
- Pueden percibir los campos energéticos o auras de las personas.
- Les suelen gustar las ropas de tejidos naturales y cómodas.
- Las formas de aprendizaje actuales no sirven para potenciar su
desarrollo. (Los métodos del Sr. Glenn Doman serían mucho más
efectivos).
- La frustración aparece a menudo en ellos, tanto por el
comportamiento de los adultos, como por no poder poner en marcha
sus ideas por falta de incomprensión o apoyo.
- Se resiste a memorizar de forma mecánica. Necesita saber el “por
qué” de las cosas y obtener su lógica.
- Aprende con gran avidez todo aquello que despierte su interés. Y se
aburren con todo lo demás.
- A veces son confundidos con niños que tienen déficit de atención o
autismo.
- En ocasiones, suelen tardar en empezar a hablar más de lo normal.
Esto se debe a su capacidad de entendimiento más allá del habla.
- Tienen una madurez fuera de lo normal.
- Saben que son diferentes.
- Cuando van creciendo, suelen despertar interés por lo que hoy se
define como paranormal o esotérico.
- Etc…
Ellos vienen con esos cambios genéticos y neurológicos, para restablecer el
equilibrio. En otras palabras, vienen a cambiar el Mundo. Estos niños se
están encontrando con grandes problemas dentro del sistema en que se
encuentran. La incomprensión por parte de sus padres y el sistema arcaico
educativo, hacen dificultoso el desarrollo de sus capacidades. Los métodos
utilizados por la escuela del desarrollo del potencial humano, del experto
en la materia el Sr. Glenn Doman, quizás sean los mejores del momento.
Estos niños tienden a cuestionarlo todo. Buscan la base del conocimiento y
no aceptan, sin más, una afirmación que no esté fundamentada. Digamos
que llevan un antivirus para el virus de la manipulación.
Se les debe tratar con respeto no exento de cariño y comprensión. Respeto
porque, aunque sean niños, no hace falta que les contemos un cuento para
que entiendan algo. Se les puede hablar directamente de lo que sea, siempre
con tacto y manteniendo el cariño y afecto emocional que necesitan los
niños.Al ser tan sensibles, debe evitarse mantenerlos en ambientes tensos y
hostiles. En caso contrario sufrirán mucho.Si le dicen que hablan con un
ángel o que ven duendes o cualquier otra cosa, créanlo. Si el niño está
viendo algo y usted le dice que eso que ve no existe, hará que se trastorne.
Imagine que usted está viendo una casa y todos los demás dicen que esa
casa no existe. ¿Qué pensaría?. Seguramente pensaría que no está muy bien
de la cabeza. Pues eso mismo pensará el niño cuando le diga que lo que ve,
no existe.
Ellos, cuando son pequeños, aún no están muy contaminados por el mundo
exterior. Es por ello que no sea de extrañar que manifiesten el potencial de
su psique.
Han nacido niños a los que llaman “super-psíquicos”. Estos niños traen
unas capacidades realmente tan extraordinarias, que han llamado la
atención a los gobiernos de los países donde se encuentran. Realmente
están por todos lados, pero existe mucha información destacada de los
niños con estas características encontrados en China y Bulgaria. Estos
niños pueden hacer cosas como leer el pensamiento de otra persona, saber
lo que dice un libro sólo con sentarse encima o mover objetos y
mantenerlos en el aire. Mientras la ciencia, basada en mecanismos arcaicos,
intenta darle sentido a estos hechos basándose en conocimientos limitados,
la evidencia no deja lugar a dudas de la transformación que llevan consigo
estos críos. No esperen a que la psicología actual les de respuestas si
alguno de sus hijos es un índigo o tiene las características de los niños
super-psíquicos. Sin menospreciar el trabajo que realizan estos
profesionales, es obvio que no podrán aconsejarles sobre ello si no tienen
los conocimientos oportunos al respecto.
…………………
El niño índigo. De la luz al objetivo en el equilibrio
*El niño índigo es el embrión de la luz o embrión que se desarrolla en el
equilibrio. Algunos de ellos pueden contemplar transformaciones en
partes de su cuerpo que corresponden a una naturaleza más cercana
a nuestros orígenes. Puede observarse en el nacimiento la cavidad
ósea muy grande en comparación al tamaño del cuerpo. También se
les puede observar el aura, que es la unión entre el equilibrio de Dios
y el equilibro de la consciencia racional. En estos niños se puede
observar casi toda la totalidad de su aura de color índigo, muy amplia
a su alrededor.
Realmente, la unión original o equilibrio ocurre en todos los seres
humanos y se produce entre el espermatozoide y el óvulo (todo
comienza con una unión) y es justo aquí y ahora en el momento de
esa unión en el que se establece un enlace o un sincronismo universal
infinito con todo lo que nos rodea, es decir, se ha producido una
transformación y una existencia.
El nuevo objetivo de la luz para el equilibrio de Dios a comenzado. Lo
que sucede es que los índigos contemplan unas instrucciones previas
en el ADN que prevalecen como una puerta que se sincronizará en un
momento "ahora", con el ahora del equilibrio original de Dios. Es decir,
son como un mecanismo de activación para un enlace con todo lo que
nos rodea. En los demás niños ese equilibrio depende de la
homogeneidad entre el ciclo primario en el que estén envueltos y el
equilibrio original de Dios. Por lo tanto, también esos niños pueden
sufrir, dependiendo de su equilibrio, esa activación con el patrón
original de Dios.
El desarrollo de la consciencia de un niño índigo es diferente a los
demás porque esas instrucciones, además de actuar por medio del
ADN en lo estructural del cuerpo, proveen de una identidad de
consciencia. La identidad de consciencia es el objetivo de una
consciencia racional del equilibrio o una consciencia de Dios. Para que
se entienda, es una reencarnación de una consciencia ya existente en
un cuerpo que acaba de formarse tras una transformación de la
existencia infinita de Dios, y se ha producido como un nuevo objetivo
en el equilibrio. Esto quiere decir que el objetivo es diferente. Por eso
ellos entienden, comprenden y unen lo que observan de diferente
manera a los demás, por que esa información que ellos sostienen en si
mismos (consciencia) se enlaza al patrón original de forma
equilibrada.
¿Cómo es su consciencia y cómo se manifiestan hacia la
transformación de los ciclos que el equilibrio tiene en la tierra?. El niño
índigo es un niño muy activo desde el año de edad o incluso con
meses, esto sucede porque en ellos todo es conocido. En sus
consciencias ya están los enlaces que conllevan a esos aspectos que
se reflejan en sus actos. Son niños muy alegres, risueños y suelen
gesticular mucho aún antes de comenzar a hablar. Suelen observar
con sus sentidos todo aquello que conforma una transformación del
equilibrio, es decir, todo lo que ha sido transformado por el ser
humano. Y su intuición les llama a devolverlos al equilibrio. Es por ello
por lo que suelen desmontar, desarmar, cambiar la forma a todo
aquello que no entra en su patrón de equilibrio o consciencia.
Suele atraerles mucho los animales, las plantas, la música, los
contrastes de de la naturaleza (paisajes, bosques, lagos, mares,
nubes, desiertos, ríos etc), el movimiento de las cosas que observan,
la lluvia y el sol, o dibujar figuras geométricas. Mayoritariamente lo
que ellos enlazan con el equilibrio original.
Algo original de ellos es estar mucho tiempo en contacto con el agua,
sobre todo en el marco natural (mar, río, etc). También, un instinto
muy fuerte de ellos es el de compartir o deshacer todo lo que tienen a
su alcance, incluso aunque no sea suyo. Esto es por que para ellos no
existe el materialismo y porque identifican todo como una misma
cosa, una unidad.
Tratan a todos los demás seres humanos de la misma manera. Ellos
no diferencian a un ser humano de otro. Para ellos todos son iguales a
él, y es por lo que entregan toda su confianza a todo el mundo. Lo
hará con cada ser humano que perciba con sus sentidos,
independientemente del tiempo que haya transcurrido en esa
percepción, y su forma de hacerlo será por medio del habla, miradas y
gesticulaciones para que se produzca una comunicación (es como
decirles yo soy tú), buscan constantemente el contacto con los seres
humanos y con la naturaleza, y les sirven para todo lo que ellos crean
conveniente, según el equilibrio.
Tienen una forma de mirar muy particular. Algunos cuando miran a
otras personas, parecen mirarles a la coronilla. Esto es porque ellos
perciben energías no físicas y centran sus sentidos en esa zona.
Cuando perciben la música, los sonidos o la palabras (conversaciones),
tienen su forma particular de entenderlo o encuadrarlo en su
consciencia; es por ello que muchas veces parece que no comprenden lo que las
demás personas les están comunicando, porque es un lenguaje
diferente.
Su forma de enlazar lo que ocurre a su alrededor está sincronizada con
el equilibrio y son muy sensibles a él. Hay que tratarles con mucho
tacto, ya que de lo contrario lo que ocurre es que pueden producirse
fuertes cambios en sus conductas, como trastornos nerviosos
compulsivos, enfurecimiento incontrolado, rabia, agresión o ataques
de pánico o rebeldía incontrolada hacia todo lo que les rodea, llegando
a permanecer aislados de todo como forma de buscar su equilibrio. En
esos casos también suelen padecer dolores de cabeza muy fuertes y
trastornos en el equilibrio de su cuerpo incluso cuando duermen.
Dicen siempre la verdad según el equilibrio de su consciencia y no
aceptan como verdad lo que esta fuera de ese equilibrio, a no ser que
estén pasando por un fuerte desequilibrio y entonces pueden
confundir y aceptar dentro de ellos ideas, pensamientos y emociones
que son basados en la influencia del ciclo primario que les rodea. Se
puede observar que según van reorganizando su patrón original, se
produce en ellos cambios radicales a causa del choque que la
influencia del equilibrio del ciclo primario ejerce en ellos, buscando
entonces todo entorno con el que ellos enlazan el equilibrio original de
Dios (naturaleza, mar, animales, etc), cambios como apaciguamiento
y pasividad en la forma de hablar o transmitir sus emociones.
Suelen percibir con mucha sensibilidad los cambios en todo el
equilibrio original, sobre todo en el ciclo primario, e intentan evitar por
todos los medios posibles enlazar directamente con la energía o
consciencia que se mueve en el ciclo o suelen buscar y crear una
situación de humor que produzcan risas o alegrías para desviar esas
energías.
A lo largo de su desarrollo vital, (cuerpo-consciencia) pueden tomar
determinaciones vinculadas a ese desarrollo que se produce
principalmente en la constante sincronización entre el equilibrio
original de Dios y su equilibrio original. En esos casos pueden optar
por independizarse a muy temprana edad o incluso llegar a perder el
contacto por largos periodos con el ciclo primario original de ellos si
fuera necesario para tal fin.
No se les debe imponer nada. Se les debe apoyar en sus elecciones
siendo comprensivos. Iremos observando esas elecciones y con mucha
sensibilidad pondremos a su alcance situaciones y cosas que ellos irán
asociando a si mismos de manera fluida. Hay que pensar que lo que
muchas personas llaman educar, no es en absoluto correcto hacia
ellos, ni tampoco hacia los demás niños. Pero hacia ellos menos por su
particular observación de la realidad.
Nos debemos comunicar con ellos utilizando tonos suaves, volumen
medio hacia bajo, y a una velocidad media hacia lenta, y siempre les
agradeceremos la elección y realización de sus actos. Siempre
procuraremos mantener ante él la calma y nunca llevaremos a risa
cualquiera de sus comportamientos a no ser que en esos actos él se
ría o busque que se rían. Le pondremos música que sea ambiental (de
la naturaleza) o también podemos ir variando con un poco de música
clásica como Mozart, Beethoven o cualquier otra, siempre con un
volumen medio hacia bajo.
Le daremos la opción de que pueda formar figuras o dibujar, eso
acelerará su adaptación y su percepción de sí mismo. También en su
alimentación deberemos mezclar proteínas y vegetales a poder ser lo
mas naturales posibles, y si él puede elegirlos, mejor.
Lo llevaremos todo el tiempo que podamos al contacto con la
naturaleza o le facilitaremos el que pueda acceder a ella. También le
gustará observar una noche estrellada. Si por nuestra causa
observamos un desequilibrio en él, deberemos disculparnos hasta que
veamos una sonrisa, dándole la razón y prestándole más atención en
esos momentos.
Es muy bueno para ellos expresar todas las emociones de hechos
donde impere la bondad y el amor con mucha alegría y felicidad, para
que esas energías las sincronice con el ciclo en el que él está.
Dejaremos que se mueva lo más libremente posible, decoraremos sus
estancias con colores suaves y de todas las tonalidades, y si podemos
ponerle fotos o pósters que detallen la naturaleza, mejor aún. También
es bueno para ellos los documentales sobre la naturaleza y que vean
que nuestra reacción ante ella es de bondad y amor.
Deberemos, siempre que podamos, expresarle nuestro amor de la
forma más especial que podamos, y siempre intentaremos mostrarnos
a él con la máxima humildad.
Deberemos prestar especial atención en expresar nuestra indiferencia
hacia todo lo que exprese dolor, temor o emociones desagradables y
evitaremos que las presencie en todo momento.
Tenemos que entender algo muy importante y es que ellos están
sincronizados a conciencias de fuera y dentro de la tierra que
constantemente ejercen transformaciones en sus bioorganismos y en
sus consciencias. Por ello debemos establecernos un margen entre
nuestra perspectiva de la realidad y la suya. Debemos intentar
aprender de ellos.
*Texto: José A. Pérez



">